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viernes, 2 de enero de 2015

El método no lo es todo



Recibo muchos mensajes de lectores que quieren usar programas de estimulación temprana con sus hijos, que se han informado y tienen muchas ganas de hacerlo bien. A veces me hacen preguntas muy específicas (especialmente sobre el Método Doman de lectura) como qué tipo de letra han de usar o cuántas palabras deben enseñarle al niño en cada sesión. Ese tipo de cosas son importantes -y por eso respondo a los correos y escribo en este blog- pero no son fundamentales.

Es decir, no obtendrás un "mal" resultado por enseñarle palabras de más o de menos, o por no hacerlo todos los días o no usar el tipo de letra adecuado. Lo primero que debemos recordar es que el objetivo nunca es que aprendan tal o cual cosa, como aprender  a leer o saber las capitales del mundo, sino que el objetivo es crear una red de conexiones neuronales. Cuantas más conexiones, mejor. Cuanto más fuerte sea cada conexión, mejor aún.



Así que lo más importante es ser constantes, dedicar tiempo a los niños, servirles de ejemplo (hemos de ser coherentes entre lo que tratamos de enseñarles y lo que nosotros mismos hacemos y decimos). Y, cómo no, debemos darles mucho afecto. Sabemos que el aprendizaje está ligado a las emociones (la neurociencia lo demuestra) así que tal vez debamos prestar un poco menos de atención a las instrucciones del método que hayamos elegido y prestar más atención al niño.




Esta entrada aparece primero en Tarkus Kids