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martes, 16 de diciembre de 2008

Leerle a un niño en voz alta: permite que te interrumpa







Uno de los posts más leídos de este blog es el de Leer en voz alta (clic aquí). A raíz de los mails recibidos al respecto, me di cuenta de que se me olvidó mencionar un detalle importante acerca de la actitud de los niños cuando les lees en voz alta.

Cuando le lees un libro a un niño pequeño, es muy probable que éste parezca no atender: que no mire el libro, que no te mire a ti, que parezca no escuchar, incluso que se aleje y se ponga a jugar con otra cosa. Pero eso no significa que no esté prestando atención a la lectura.

Con niños algo mayores, que hablan y razonan, suele ocurrir que interrumpen constantemente haciendo preguntas o comentarios que, a veces, no tienen nada que ver con lo que se está leyendo. En general, la reacción de los adultos es distinta según el tema con el que el niño interrumpa: un comentario acerca de lo que se le está leyendo parece importunar menos al adulto que un comentario sobre cualquier otro tema. En estas ocasiones debemos tener muy claro que debemos respetar el proceso interno del niño, que está teniendo lugar a nivel intelectual pero también emocional.

Leerle a un niño en voz alta es, o debería ser, un placer; pero no por el mero hecho de la lectura, ni del libro en cuestión, ni de lo que el niño potencialmente aprenderá a lo largo de esa sesión.

Lo prioritario no es la lectura en si misma, sino el momento compartido con los hijos.